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Asamblea Internacional de Hermanos Jóvenes: un acontecimiento de gracia y esperanza para todos los lasallistas

Escrito por Asamblea Internacional de Hermanos Jóvenes, Dasmariñas, Cavide, 29 de julio – 7 de agosto 2013. Publicado en hermanos

Dasmariñas, Cavide, 29 de julio – 7 de agosto 2013

 

Declaración de compromiso

Todos estamos convencidos de que…

1. Aún con loa muchos desafíos y dificultades, vemos el futuro del Instituto con esperanza, reconociendo que “este Instituto es de una gran necesidad” y Dios nos llama para responder a las nuevas y emergentes formas de pobreza.

2. Nuestra identidad como Hermanos está enraizada en el Evangelio y en el seguimiento de Cristo por medio del carisma lasallista.

3. Nuestra consagración trinitaria nos llama a ser hombre de comunidad que se acompañan mutuamente, disciernen juntos y comparten la fe, la fraternidad y la misión.

4. La vocación de Hermano es un signo de esperanza para el mundo, para la Iglesia y para todos los miembros del Instituto.

5. Dios actúa a través de nuestro ministerio educativo al cambiar las vidas de los jóvenes, especial ente los pobres, en quienes Dios se nos hace visible.

6. El futuro del Instituto y de la Misión está íntimamente ligado a los Hermanos y Seglares trabajando “juntos y por asociación”

Entonces nos comprometemos

1. Testimoniar la actualidad del Evangelio y el seguimiento de Jesús en el servicio de los jóvenes, especialmente aquellos con mayores dificultades, de forma creativa, visible y comunitaria.

2. Ser verdaderos profetas que anuncien la esperanza y la contagien asumiendo una convicción en todos los ámbitos (personal-distrital-regional) que sea creativa, arriesgada y que responda a los desafíos que emergen de las realidades de hoy.

3. Vivir como hombres consagrados en la fe, profundizando nuestra relación personal con Jesucristo por la oración personal y comunitaria, por la fidelidad a nuestro carisma y consagración, y por medio del trabajo diligente en el apostolado educativo.

4.Promover generosamente las vocaciones lasallistas, en especial la del Hermano, y estar preparados para salir más allá de nuestras fronteras en espíritu de abandono en la divina providencia.

5. Ser el acelerador de la misión lasallista y buscar nuevas formas para hacer la educación humana y cristiana, accesible e inclusiva de los pobres, ya sea trayendo nuestras escuelas a los pobres o haciendo nuestro apostolado tradicional más accesible (económica y culturalmente) para ellos.

6. Desarrollar más los procesos de formación de Hermanos y Seglares, los ya existentes y los nuevos, en la tradición, la espiritualidad y el ministerio profesional lasallista y vivir la asociación desde los valores del Evangelio para brindar una presencia llena de sentido a quienes nos rodean.