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Reconocimiento de la Conferencia Episcopal Venezolana al celebrarse los 100 años de llegada de los Hermanos de La Salle a Venezuela

Escrito por Oficina Nacional La Salle Venezuela. Publicado en 100

Estimado Hermano:
La Conferencia Episcopal Venezolana se une al júbilo de su congregación por el Centenario de su llegada a Venezuela.
En efecto, en 1912, cuando Venezuela era todavía un país rural, dominado por mentalidad liberal y el pensamiento positivista, y la Iglesia Católica era violentamente atacada por el anticlericalismo de origen masónico, llegó a Barquisimeto, con sus característicos hábitos negros y pechera blanca, la primera comunidad de Hermanos de las Escuelas Cristianas, para dedicarse en cuerpo y alma a la educación integral y la formación religiosa de los venezolanos. Así, el primer Colegio La Salle, en Venezuela comenzó a iluminar como un arrebol la ciudad crepuscular.


Desde entonces, muchos Hermanos santos, sabios, educadores y catequistas destacados, marcados en sus almas por la impronta de su fundador, el maestro San Juan Bautista de La Salle, han dado, con su ciencia, méritos, y virtudes, un gran impulso a la educación venezolana, a lo largo y ancho de la geografía nacional. Sería larga la enumeración de los nombres de los Hermanos que en estos primeros cien años de presencia y acción lasallista han enriquecido profundamente la vida de nuestro país.
A lo largo de estos cien años, cada colegio que abrieron los Hermanos ha sido, más que un monumento, un templo del saber. De ellos, han salido tantos hombres de bien que han honrado a la patria y a la Iglesia. En la lista de sus ex alumnos hay Presidentes de la Republica, Cardenales, Obispo, Magistrados, Sacerdotes y una pléyade de cristianos laicos que se han destacado en el campo del saber científico, educativo, artístico y cultural y, en los ámbitos, profesional, técnico y deportivo. Además el espíritu lasallista, que va más allá de los colegios, ha penetrado con acierto el ámbito de la ciencia y de la investigación histórica. Cabe aquí destacar la magnífica labor desarrollada por la Fundación “La Salle “de Ciencias Naturales. Cien años de testimonios y fecundo apostolado son un motivo para elevar un Te Deum de acción de gracias al Padre celestial, asu Hijo encarnado y a su Espíritu vivificador. Espíritu de la luz y santidad que ha guiado a la Congregación de Religiosos, Laicos, Hermanos de La Salle, en la vivencia y actualidad de su carisma y en la perennidad de sus obras. No solamente la Iglesia en Venezuela se congratula y agradece a los Hermanos de La Salle sino todo el país aplaude y reconoce la magnitud y calidad de la educación lasallista y de su gigantesco aporte en la capacitación, a diversos niveles de muchísimos venezolanos, y hoy venezolanas, de bien.
Al felicitar con profundo sentido venezolano y eclesial a la Congregación de Hermanos de las Escuelas Cristianas, elevamos junto a ellos el cáliz de la acción de gracias por los tantos beneficios, luces y dones, que el Señor les ha concedido en cien años y con ellos pedimos al “Dueño de la mies “ que despierten en muchos jóvenes nuestros la vocación y el gusto de consagrarle sus vidas en servicio de la educación de los jóvenes, particularmente de los más pobres y necesitados, a imitación de San Juan Bautista de La Salle.

Los Hermanos de Las Escuelas Cristianas-La Salle, agradecemos este gesto que mucho valoramos por significar para nosotros un reconocimiento que la Conferencia Episcopal Venezolana hace a la labor misional de Iglesia que La Salle viene realizando desde hace 100 años.


Hno. José Pereda Núñez